El Congreso de Sinaloa aprobó por unanimidad una reforma a la Constitución del estado que prohíbe la reelección inmediata de gobernador, diputados locales, presidentes municipales, regidores y síndicos procuradores. Además, establece reglas para impedir que familiares de funcionarios en el poder hereden los cargos públicos mediante las elecciones.
La medida busca evitar que esposos, esposas u otros familiares cercanos de quienes ocupan la gubernatura, diputaciones, alcaldías o regidurías aprovechen su posición para llegar al mismo cargo, una práctica conocida como nepotismo electoral. Estas disposiciones comenzarán a aplicarse a partir del proceso electoral de 2030, en cumplimiento con la reforma constitucional federal.
La reforma también fija un límite al presupuesto del Congreso de Sinaloa, que no podrá rebasar el 0.70 % del Presupuesto de Egresos del Estado, salvo el ajuste anual por inflación. Asimismo, se prohíben ampliaciones o reasignaciones presupuestales que incrementen ese monto durante el ejercicio fiscal.
Otro de los cambios establece que consejeros y magistrados electorales, así como directivos del Instituto Electoral del Estado de Sinaloa y del Tribunal Electoral local, no podrán recibir un salario mayor al del titular del Poder Ejecutivo estatal. También se elimina la posibilidad de contratar con recursos públicos seguros privados de gastos médicos, seguros de vida y otras prestaciones que no estén previstas por la ley.
En materia de igualdad, la reforma fortalece la integración de los ayuntamientos con criterios de paridad de género y perspectiva de género, garantizando una participación equilibrada entre mujeres y hombres.
Con estas modificaciones, Sinaloa armoniza su Constitución con la legislación federal y busca fortalecer la democracia, evitar que el poder permanezca en las mismas familias, promover elecciones más equitativas y reforzar la austeridad y la rendición de cuentas en el servicio público.





