Adrián Salazar
El municipio de Tecomatlán, entre otras cosas, destaca por su importante desarrollo en educación, no sólo en infraestructura, sino en la calidad de la formación que brinda a sus estudiantes bajo el modelo educativo de Antorcha Magisterial, el cual busca formar hombres integrales, es decir, potencializar sus capacidades y no limitarse meramente a los planes de estudios que pide la Secretaría de Educación Pública.
Aquí, en todas las escuelas se garantiza que los estudiantes, niños y jóvenes, practiquen diariamente el deporte y la cultura a través de los clubes que ofrecen las escuelas. Por las mañanas, acuden a sus actividades académicas, toman sus clases y atienden las indicaciones de la SEP; y por la tarde, después de alimentarse y un breve descanso, regresan, pero ya no a las aulas, sino a darle vida a los espacios culturales y deportivos.
Todos practican algún deporte, futbol, voleibol, atletismo o cualquier otro de su elección, los que no están inscritos en algún club de estos, lo están en alguno cultural, donde practican danza, música, declamación o cualquier otra actividad de su agrado. Aún así, los deportistas también deben practicar cultura y los artistas deben practicar deporte.
Ese es el secreto en la formación de estos jóvenes tecomatecos, por eso la educación que reciben es integral, se desarrollan en lo académico, científico, en lo cultural y lo deportivo. Pero este proyecto, aún va más allá. Los vincula con la comunidad para que, en el entorno en el que se desarrollan, pongan a disposición de la sociedad tanto sus conocimientos como sus habilidades prácticas, es decir, no sólo se quedan en lo teórico, también pasan al terreno práctico para enfrentarse cara a cara con la realidad.
Esto tiene una gran ventaja para los jóvenes. Les permite volver a aprender, a ver los errores, a corregir, pero, sobre todo, a trabajar en equipo para enfrentar problemas concretos de la vida y superarlos, siempre con inteligencia y trabajando organizadamente, tanto con sus compañeros, como con los vecinos de las diferentes comunidades.
A su vez, esto permite a los jóvenes identificar los problemas reales que existen, les permite hacer un análisis profundo de su realidad y atacar las causas profundas de los mismos para poder llevar a cabo una transformación verdadera de la realidad y generar mejores condiciones materiales de vida.
No vayamos lejos. Los jóvenes más avezados se suman activamente a las filas de la Federación Nacional de Estudiantes Revolucionarios “Rafael Ramírez”, forman comités y realizan asambleas con sus compañeros para evaluar las condiciones que les impiden tener una mejor calidad en la educación, que van desde la falta de infraestructura como aulas, laboratorios de ciencia, equipo de cómputo, instalación eléctrica, hasta la contratación de docentes y aires acondicionados para tomar clases en un municipio que supera los 40º grados de temperatura.
Esta actividad, pues, no es ociosa ni fruto de la casualidad, es el resultado de la formación política que reciben, de la manera de entender la realidad y comprender qué y cómo se debe hacer para modificarla, se trata, pues, de cambiar el actual modelo económico político que mantiene a la clase trabajadora, y a sus hijos, sometida a una vida de miseria, carencias y explotación, para ello es necesario hacerse con el poder político del país que sirve a los intereses de los grandes capitalistas, para ponerlo al servicio de la clase trabajadora y, ahora sí, construir una patria más justa y equitativa para todos.
De esa calidad son los jóvenes que se forman en las escuelas antorchistas: hombres buenos, con una formación integral, capaces de ponerse al frente de su comunidad para encabezarla en la lucha por la transformación material de sus condiciones actuales de explotación. De estos, una pequeña representación formada por 300 estudiantes de las diversas instituciones educativas de Tecomatlán, de nivel secundaria, bachillerato y superior y de la Villa Estudiantil “Ing. Aquiles Córdova Morán”, asistió al magno festejo del 27º aniversario de la FNERRR y el 45º aniversario de las Casas del Estudiante en Puebla, las cuales también son un fruto muy importante en todos estos años de la lucha de estos jóvenes estudiantes, pues gracias a estas miles de estudiantes de escasos recursos económicos han logrado concluir sus estudios profesionales en un país donde la educación presenta graves deficiencias y, ahora con la llegada de Morena al Gobierno Federal, incluso retrocesos peligrosos.
Por eso, este festejo resulta muy importante, porque se da en un contexto social en el que el pueblo de México está embelesado por las transferencias monetarias directas que realiza Morena para comprar la conciencia de los más párvulos mientras el país se cae a pedazos. Hace falta quien sacuda al pueblo de México de su marasmo, lo organice y lo encabece en la lucha por su emancipación, esos, sin duda, son los jóvenes revolucionarios y organizados. ¡Enhorabuena por su gran festejo!






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