Adrián Salazar
Hace unos días, el pueblo huitzilteco estuvo de fiesta, y no es para menos. Tuvo, y tiene, razones válidas para estarlo. El motivo fueron dos hechos, ligado el uno al otro. Primero por el 41º Aniversario de la organización de los huitziltecos en las filas del Movimiento Antorchista Nacional, tiempo en el que han forjado su presente y escrito su futuro.
Esto se puede comprender más a fondo con el segundo motivo de su festejo: la presentación del libro “Huitzilan de Serdán: la derrota de los caciques”, del periodista Alejandro Envila Fisher. En este libro, el cual encierra una profusa investigación, detalla cómo era la vida de los indígenas en este municipio de la Sierra Nororiental de Puebla, antes del 21 de marzo de 1984: oscuridad, crímenes y asesinatos en contra del pueblo, mientras que la impunidad cobijaba y alentaba a los caciques a seguir aprovechándose de ellos.
Ahora Huitzilan de Serdán es muy distinto en todos los ámbitos. La gente vive en un municipio tranquilo, donde puede dedicarse a sus actividades con total tranquilidad y confianza por la seguridad con que cuenta, se respeta la democracia, los niños y jóvenes cuentan con una cadena educativa que va desde el preescolar has el nivel superior, tienen un importante hospital para curarse (en muy buena parte, gracias al ayuntamiento), tienen espacios recreativos, practican la cultura y el deporte como forma de su vida diaria.
El Huitzilan de Serdán sometido por el cacicazgo ha quedado como parte de un oscuro pasado de terror, donde ponían disponer hasta de la vida de los campesinos, a quienes vilmente asesinaban e impedían que los familiares les dieran sepultura digna, dejando los cuerpos en la calle para festín de los perros. Por tanta infamia cometida en contra de este pueblo honrado y trabajador, fue que decidieron pedir ayuda al Movimiento Antorchista, quien, con su guía, a lo largo de estas décadas, y el trabajo tenas de los huitziltecos, han logrado desarrollar y transformar a Huitzilan en el rubí de la Sierra Nororiental de Puebla.
Ahora la gente puede caminar con total seguridad en las calles, que no esta por demás decirlo, cuentan con pavimento, las familias tienen servicio de drenaje sanitario, agua potable, energía eléctrica y demás. Hasta hace 12 años, Huitzilan de Serdán se ubicaba en el 7º lugar de los municipios con mayor índice de marginación en Puebla, ahora en el lugar 20º. Según los documentos sobre indicadores socioeconómicos publicados por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), el municipio pasó de ocupar la 7º posición en el índice y grado de marginación 2010, a la 17º en el 2015 y a la 20º en el 2020, es decir, se ha ido alejando de la muy alta marginación gracias al desarrollo sostenido y al trabajo organizado.
Sin embargo, no hay que olvidar que aun existen resabios de aquel cacicazgo que sigue viendo en ellos pueblos su coto de poder para beneficio y enriquecimiento personal. No olvidamos a nuestro compañero Manuel Hernández Pasión, quien, pese a haber crecido en el Huiztilan organizado en Antorcha, también pereció victima de las balas caciquiles.
Esta historia de lucha, de liberación y de organización, es la que se puede leer en el libro del periodista Envila Fisher. Huitzilan no olvida de dónde viene, ni lo que le ha costado sacudirse el yugo para convertirse en un municipio modelo de desarrollo, y el festejo de este 41º aniversario de su lucha organizada, junto con la presentación del libro, que es una investigación periodística, lo demuestran.
Discussion about this post