Por Ismael Rojas Cuellar
El conflicto político en Acatlán de Osorio podría terminar con un cambio completo de gobierno municipal. El Congreso de Puebla mantiene abierta la posibilidad de revocar el mandato no solo de la alcaldesa Guadalupe Bárcenas, sino de todo el Cabildo, en caso de que las investigaciones y pruebas presentadas durante el procedimiento lo sustenten.
La Comisión de Gobernación del Congreso ya integró el expediente para determinar si existen elementos suficientes para proceder contra la presidenta municipal, luego de la solicitud presentada en medio de la crisis política que enfrenta el Ayuntamiento.
El presidente de la Junta de Gobierno y Coordinación Política, Pável Gaspar Ramírez, ha señalado que el procedimiento se llevará con estricto rigor jurídico y que las partes tendrán oportunidad de presentar pruebas y defenderse.
El caso tomó mayor relevancia después de los señalamientos realizados desde el propio Ayuntamiento sobre presuntos vínculos de integrantes del Cabildo con grupos delictivos. Sin embargo, estas acusaciones todavía deberán ser acreditadas dentro de los procedimientos correspondientes.
La discusión ya no se limita a la permanencia de la alcaldesa. El Congreso analiza la posibilidad de que, si se encuentran elementos suficientes, la salida alcance a todo el Cabildo y se tenga que definir una nueva forma de gobierno para el municipio.
El proceso llega en un momento particularmente delicado para Acatlán, donde la confrontación entre la presidenta municipal y miembros del Cabildo ha provocado una crisis política que lleva meses sin resolverse.
Ahora, el Congreso tendrá que determinar si existen elementos jurídicos para separar a los funcionarios de sus cargos o si, por el contrario, deberán permanecer al frente del Ayuntamiento.
La decisión será clave para el futuro político de Acatlán: no solo está en juego el cargo de una alcaldesa, sino la continuidad de todo el gobierno municipal.






