CAUSA Y EFECTO
Por José Antonio de la Vega Moreno
Lo que sucede en Puebla con los 53 casos de contagio de sarampión registrados no es para alarmar, pero sí para preocuparse.
Las autoridades sanitarias de la entidad poblana deben redoblar esfuerzos para evitar que esta enfermedad siga avanzando.
En Puebla, la primera gran recomendación por parte de las autoridades de salud es lavarse las manos frecuentemente; no es necesario el uso de cubrebocas y se debe acudir de inmediato al médico ante los primeros síntomas.
Estos pueden ser —apunte—: fiebre alta, tos, secreción nasal, ojos rojos (conjuntivitis) y, de manera característica, manchas blancas de Koplik dentro de la boca. Días después aparece un sarpullido rojo que inicia en el rostro y se extiende por todo el cuerpo.
Este último párrafo bien podría transportarnos 30 años atrás, por ahí de 1990.
¿Y por qué lo digo?
Porque fue precisamente entre 1989 y 1990 cuando se presentó el último gran brote de sarampión en México, y particularmente en Puebla.
En el estado, la principal incidencia de contagio se presenta en personas de entre 25 y 44 años, con una mayor tendencia en mujeres.
Expertos advierten que es probable que el número de casos —y posiblemente de muertes— aumente. Esto no ocurre de manera aislada, sino como consecuencia directa de la disminución en las tasas de vacunación, una ventana abierta de par en par para que los brotes continúen.
Para especialistas y para las autoridades estatales, encabezadas por el secretario de Salud, Joaquín Espidio, el brote de sarampión y su propagación están estrechamente ligados a la movilidad poblacional.
En lo que va de 2026, los 53 contagios oficiales se traducen en 24 hombres y 29 mujeres infectados con esta enfermedad.
Para el gobernador Alejandro Armenta Mier, las estrategias de salud deberán fortalecerse para evitar que esta pandemia siga avanzando.
Aquí hay, a juicio de este columnista, un solo responsable de que el sarampión haya regresado 30 años después: Andrés Manuel López Obrador, quien omitió, no quiso o simplemente olvidó mantener activo el programa nacional de vacunación durante su mandato.
A protegernos todos.







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