Por José Manuel Trinidad Corona/ Piwi
Puebla, Pue.
Después de años de exigencias por parte de transportistas y usuarios, el Gobierno de Puebla en coordinación con la Federación concretó la instalación de un sistema de videovigilancia en la autopista México-Puebla, uno de los corredores logísticos más importantes y también más inseguros del país.
Con una inversión conjunta de 200 millones de pesos, fueron colocadas más de 230 cámaras de videovigilancia, distribuidas en 60 puntos estratégicos, aproximadamente cada dos kilómetros, en el tramo que va de Santa Rita Tlahuapan a Esperanza, en los límites con el estado de Veracruz.

Las cámaras ya se encuentran operando en zonas consideradas de alta incidencia delictiva, como Palmarito Tochapan (Quecholac), Tepeaca, Amozoc, Palmar de Bravo, entre otros puntos clave de la autopista, donde de manera constante se registraban robos a transporte de carga y asaltos a automovilistas.
De acuerdo con la Secretaría de Seguridad Pública del estado, el objetivo principal de este sistema es reforzar la vigilancia, mejorar la capacidad de respuesta y disuadir la comisión de delitos, particularmente el robo de camiones, una problemática que afecta directamente a la economía y a la seguridad de quienes transitan por esta vía.

El proyecto se desarrolló en coordinación con la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) y Caminos y Puentes Federales (Capufe), lo que permitirá que las imágenes captadas sean monitoreadas y utilizadas para la atención inmediata de emergencias y la investigación de delitos.
La instalación de este sistema de videovigilancia forma parte de una estrategia integral de blindaje carretero, con la que autoridades estatales y federales buscan recuperar la seguridad en uno de los tramos más transitados del país, atendiendo una demanda histórica del sector transportista y de la ciudadanía.






