La señora Cecilia Álvarez comentó que su familia no tiene para comer y tampoco hay trabajo en su municipio, Santa Rita Tlahuapan.

Angélica Tenahua Milenio-Puebla /Fotografía Cristobal Lobato

Con lágrimas en los ojos y con la angustia en el rostro la señora Cecilia Álvarez Pérez se trasladó desde municipio Santa Rita Tlahuapan, donde vive, hasta Casa Aguayo, en la capital de Puebla, para solicitar apoyo a las autoridades estatales, pues ya no cuenta con dinero ni víveres para alimentar a sus nietos, ante la pandemia del covid-19, sin embargo la respuesta fue negativa.

Con la desesperación por no contar con alimento para darle de comer a sus nietos uno de dos y ocho años, quienes solicitan un pan para pasar el día, pues señaló que no hay trabajo en la zona donde vive.

“Mi esposo y yo no tenemos para comer y tampoco alimentos; ya se nos terminó lo poco que teníamos como frijol, arroz. Por eso, vine a la ciudad a solicitar al gobierno del estado que me ayude, pero no entienden que en mi municipio ya no hay trabajo. Y la respuesta que recibí fue que me regresé a la casa y espere a que lleguen las despensas”, expresó.

En entrevista para Milenio Puebla, relató que la desesperación la hizo llegar hasta la capital, debido a que no cuenta con dinero ni para comer, Y viajó desde su comunidad en la cabecera de Santa Rita, solicitando “aventón”, para llegar hasta la sede del Ejecutivo del estado.

“No recibí ningún apoyo por parte de las autoridades estatales, me dijeron que la entrega de las despensas será casa por casa y muy lenta, pero la desesperación es mucha, pues ya no tenemos para comer, me preocupa no poderles dar leche a mis nietos”, expresó con la voz quebrantada.

Asimismo, comentó que a su comunidad no ha llegado nada de apoyos ni del estado y tampoco de las autoridades municipales, debido a que no han realizado un censo para conocer cuántos son los que están en situación complicada.

Además, la señora Cecilia dijo que se dedicaba al campo, pero ante la pandemia del coronavirus ya no tienen para sembrar, y hasta el momento no cuenta con ningún tipo de ayuda por parte de las autoridades de los tres niveles.

Indicó que vive una situación complicada, porque su esposo, es grande de edad, y no puede realizar ningún trabajo, por eso sale a las calles a pedir la ayuda humanitaria para su familia.

Aunado a lo anterior, la afectada comentó que el virus le cambió la vida, ya que las carencias alimentarias se hicieron más graves, y agregó que nunca se imaginó vivir una situación de hambre y tener la desilusión que las autoridades de todos los niveles no hagan nada para ayudar a los más necesitados.

Por último, resaltó que la gente no se morirá de la enfermedad, sino de hambre y eso es preocupante; toda vez que en su comunidad hay muchos casos similares al de ella.

En días pasados, el gobernador anunció un programa de apoyo a la población, con el objetivo de minimizar las necesidades básicas ante la pandemia de coronavirus, en la cual se entregarían despensas.

Share article:

Permalink:

Add your widget here